Archivo por meses: abril 2011

ORAR EN CLAVE DE CIELO 1 parte

Una alegría grande llegar nuevamente a tu vida para compartir un regalo maravilloso que el Espíritu  me va dando y una experiencia de años que me ha hecho tanto bien y ha ayudado a tantas personas.

Vamos a hacer un ejercicio sencillo: “cierra la boca y con los dedos tápate las narices… aguanta lo más que puedas”.  ¿Te estás asfixiando?  Y si permaneces más tiempo hasta te ahogas y mueres” ¿Por qué?  Porque te falta aire.  Tu cuerpo necesita aire, oxígeno, si no…  muere.

Lo mismo sucede con el espíritu: si no tienes oxígeno te mueres.  ¿Cuál es el oxígeno del espíritu o del alma?  LA ORACION.  Sin oración el espíritu – el alma está muerta.

¿Ahora ya entendemos lo que está pasando en el mundo?  Un mundo muerto, unos cuerpos caminando sin alma, sin espíritu?  ¿Nos imaginamos unos muertos caminando?  Los vemos en las películas de ficción.

Pues nuestra vida se ha convertido en una verdadera película de ficción. Lo que estamos viviendo y lo que estamos sufriendo es poco si seguimos en este ritmo de locura.  No nos asustemos: Es una cosecha sin Jesús: estamos cosechando una mala siembra que se hizo sin Jesús.

Sin una experiencia de Jesús, sin un encuentro personal, vivificador con Jesús continuamos con “una religión opio del pueblo” como decía Carlos Marx.  Hemos tenido prácticas religiosas, teorías, conocimientos pero no UNA EXPERIENCIA TRANSFORMADORA.  Juan Pablo II decía: “Se necesita un encuentro personal de ojos abiertos y corazón palpitante con Jesús”, donde uno sea no reportero sino testigo del cambio operado en su propia vida.  Como confesaba S. Pablo (Hch. 9 y 22)

Todavía se evalúa que el niño mejor preparado para la Primera Comunión es el que mejor responde el examen sin importar si es mal criado o peleón u orgulloso… Si la catequesis ha cambiado su vida.  El mejor prospecto para ser ordenado sacerdote es el que más sabe, sin importar si es el más orgulloso, el más casto, el más prepotente, el más pobre

ORACIÓN ALIMENTO DEL ALMA

Hay muchas escuelas de oración, hay muchas experiencias de oración pero podremos clasificar en dos grandes bloques la oración: oración de súplica y oración de alabanza.

En 1999 preparando una gran misión en la Parroquia Santiago Apóstol de Arroyo al Medio-Nagua con el equipo de Misioneros de la Cruz nos tiramos de rodillas y orando en lenguas escuché estas palabras en mi corazón:

“Oren en clave de cielo, oren en clave de cielo, ya no pidan, dejen de pedir, han pedido mucho, oren en clave de cielo: alaben, bendigan y den gracias”.

Esto confirmaba lo que el P. Diego Jaramillo nos había enseñado que la vida de oración es como un pájaro con dos alas para volar al Padre: el ala alabanza y el ala de la petición.

.  Oración de Perdón

Estamos acostumbrados a pedir perdón a Dios porque no hemos sido buenos hijos y hermanos con los hombres, pedir perdón a Jesús por nuestros pecados: pecados  de omisión (el bien que pude hacer y no hice) o pecados por ignorancia, por tontera, por debilidad, por mezquindad, por orgullo, pecados consciente o inconscientemente.

¿Cómo orar en clave de cielo la oración de perdón? Muchas veces la oración de perdón nos acongoja, nos duele y hay personas que hasta las deprime y desanima.

Cuando una persona ha tenido un encuentro personal- vivificador con Jesús le pide perdón por haberlo ofendido tanto, por haberlo rechazado tanto.  Por haber vivido de espaldas y ofendiendo a Aquel que nos amó tanto hasta dar la vida por nosotros (Juan 10,10-15). Y siempre que se acuerda de sus travesuras le pide perdón.

Podemos dar un pasito nuevo: “Orar en clave de cielo”: Gracias Papá Dios porque estaba perdido y Tú me rescataste, gracias Jesús porque estaba perdido y tú me trajiste a tus caminos de libertad, gracias Jesús porque vivía en la oscuridad y Tú me pusiste en tu luz.  Gracias Jesús porque estaba muerto y me resucitaste a una vida nueva.  ¿Hay diferencia?  Y mucha.  Esto último anima, fortalece y hace confiar.

Si yo me doy cuenta de algo malo que hice ¿quién me lo hizo dar cuenta?  El Espíritu.  Por eso en vez de tanto pedir perdón digámosle: gracias Espíritu Santo por iluminarme.  Cuando el Espíritu da la luz… da la fuerza.  Por eso, gracias Espíritu Santo.

 

Oración de petición

En esto estamos más acostumbrados y Jesús nos invita: Pedir y recibiréis, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá”  (Lucas 11,1-13 y 22,34-36).  Jesús nos enseña a pedir para ser escuchados: la viuda que tanto insistió y el juez tuvo compasión (Lucas 18,1-8). Nosotros pedimos salud, pedimos bienestar económico, pedimos bienes materiales, pedimos buen tiempo, pedimos trabajo, pedimos que nos quite la cruz de cada día… ¿Tú te imaginas un cristiano sin cruz? (Marcos 8-34-38).

¿Cómo orar en clave de cielo la oración de petición? Una forma sencilla y maravillosa es contar con Jesús, hablar con él: Señor Jesús,  voy a tal sitio a hacer una diligencia. Vete adelante y si es la voluntad de Dios, si es para bien común y santificación propia que se abra esa puerta y si no que se cierre: Llega a ese sitio o a hacer esa diligencia y se abrió la puerta y te tratan bien: gracias Jesús porque te mandé adelante y tú abriste la puerta.  Caso contrario se cerró la puerta: gracias Jesús porque te mandé para que cerraras la puerta, porque tienes 10 abiertas para mí.  Gracias Papá Dios por cuidar a tus hijos, gracias Jesús, gracias.

Jesus Sana Hoy

El Padre Emiliano Tardif, M.S.C., por quien estoy en Republica Dominicana, nos contaba el siguiente testimonio: Cuando estuve de párroco en Sánchez vino a visitarme una señora que daba su testimonio: “Padre Emiliano yo vine hace muchos meses buscándolo porque sufría de ataques de asma desde pequeña y vine para que Ud. me impusiera las manos y orara por mi. No lo encontré y salí muy triste de la Casa Curial.

Sin embargo, encontré la Iglesia abierta, entre y al fondo estaba la imagen de Nuestra señora del Rosario. Me acerque y le dije: Madre, como no esta el P. Emiliano para que me imponga las manos, imponme Tu las manos y ora por mi. Saque el santo rosario de la cartera y empecé: primer misterio, segundo misterio, tercer misterio y terminando el cuarto misterio me dio un ataque de asma que casi me moría. Espere un momento, descanse y termine el quinto misterio. Regrese a mi casa, cerca de 3 horas de viaje. Hoy vengo a contarle que fue el último ataque de asma que me dio. Nunca más he sufrido de asma: Jesús me sano.

Cuando doy este testimonio les pregunto: que tenía la señora? Unos dicen fe y otros dicen asma. Eso es: asma. A que fue a Sánchez? Buscando al P. Emiliano para que le impusiera las manos, como dice Jesús en San Marcos 16,17-18 (Léanlo, por favor).

Y al no encontrarlo que hizo? Le pidió a la madre de Jesús que le impusiera las manos. Y mientras ella rezaba el Santo Rosario (que es Palabra de Dios, ya que el Padre Nuestro y el Ave María están en los Evangelios-en la Biblia-), mientras rezaba el santo Rosario la Virgen María estaba trabajando y consiguiendo el milagro de su Hijo Jesús como hizo en las Bodas de Cana. Ella no hace milagros pero si los consigue, le roba los milagros a su Hijo, que no le niega nada a su madre: “Y fue el ultimo ataque de asma… Jesús la sano” Bendito sea el nombre y la presencia viva de Jesús, que es el mismo de ayer, de hoy y de siempre como nos dice la Palabra de Dios en la carta a los Hebreos 13,8.

Entonces en los retiros o enseñanzas o Eucaristías les doy ese testimonio y los invito a orar de esa forma: cada misterio le dicen a mama María: Madre impón las manos sobre tal intención y sin mas palabras se inicia el misterio. Y así los cinco misterios.

Que un hijo o hija, o el marido o alguien esta portándose mal o fastidiando: “dile a la madre de Jesús: Madre impón las manos sobre fulano y sin mas palabras comienza el misterio. Vamos a ver la gloria de Dios. Si quieres en este momento hagámoslo: levanta una mano y dile: madre querida que esta sea tu mano bendita y ponla en mi cabeza y ora por mi mientras te saludo con esa oración que nació del corazón de Papa Dios y te la dijo Gabriel, ahora te la digo yo: oremos un Ave María con la mano de nuestra (que sea la de María) en nuestra cabeza… en silencio o en voz alta digamos el Ave María. Gracias Madre por conseguir cuantos milagros para los hermanos que con humildad hicieron este ejercicio.

Entonces si hay alguien enfermo: ya sea ancianito-a, en recuperación de una cirugía, algún familiar en estado de coma o en cuidados intensivos y la familia esta afuera o tiene una habitación pueden hacer dos cosas: primero cada hora, ya sea las 7:00 a.m.-8:00-9:00 y así sucesivamente se reúnen todos los que estén y dicen vamos a orar el misterio del Santo Rosario y mientras oramos la Virgen María esta imponiendo las manos y haciendo el trabajo con su hijo amado Jesús. Luego del misterio leen un pasaje de la Biblia, empezando por el Evangelio de San Mateo y siguen hasta terminar el Nuevo Testamento, luego siguen con el Antiguo Testamento.

De esta manera van a leer mientras la persona esta enferma mucha Palabra de Dios y van a ver como la Palabra de Dios: “sana, sana y libera”. Entonces el misterio del Santo Rosario y luego el pasaje Bíblico. Y cuando la persona puede tomar agua dan el tercer paso: “La terapia del agua”.

Tomar un vaso o un vasito con agua. Eso le limpia la parte digestiva, riñones y le hace caminar a los que pueden hacerlo con dificultad y los obliga a moverse. Los que están en oficinas sobre la computadora pueden hacer la terapia del agua: cada hora un vaso o vasito y así tienen que levantarse a orinar y eso los relaja y los oxigena.

Hermanos queridos: que les parece los 3 pasos? hagámoslo, enseñémoslo y escríbanme al correo: [email protected] contándome sus testimonios.

Recuerden que cada testimonio es gritar el mundo que Jesús sigue Vivo hoy, que Jesús sana hoy. Tengo otros secretos que Jesús me va dando y vamos a compartir en otras oportunidades. Nota: como no he encontrado las tildes ni las enes por favor alguien que corrija los errores y me reenvíe corregido. Gracias y bendiciones.

Los bendigo en Jesús y en María su hermano y amigo Leonardo Roa Torres

 

CONSAGRACIÓN DIARIA AL AMOR DIVINO

Mi Jesús, el mismo Amor Divino, me consagro completamente a Ti. En y por medio de esta consagración uno mi alma al Amor Divino, comprendiendo que al hacerlo seré un mártir de amor. Elijo buscar únicamente complacerte en el momento presente, Jesús. Así pues, te entrego mi salud, mi apariencia e incluso lo que me conforta. Por esta entrega suplico que el Amor Divino pueda alcanzar la victoria en cada corazón. Cubierto por esta consagración a Tu Amor Divino, dulce Jesús, recibe mi “sí” a Tu Divina Voluntad en cada momento y en cada respiro.

No busco nada que Tú no quieras que busque. No amo persona, lugar o cosa alguna más allá de Tu Voluntad para mí. Abrazo cada cruz que permites para mí y aprecio cada gracia que me das. Amén.