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La enfermedad más peligrosa

 

 

 

 

 

LA ENFERMEDAD MÁS PELIGROSA, MÁS DAÑINA Y MÁS CONTAGIOSA

¿YO  O  DIOS?

Un saludo fraterno y cariñoso para la persona que reciba y lea este mensaje de sanación interior.  Hoy 28 de Febrero del 2012.

Digamos: Espíritu Santo de Dios ven en mi auxilio y dame la gracia de abrir y gozarme con el regalo que me tienes con esta nueva experiencia de fe.

La Biblia, La Palabra de Dios, es viva y actual.  Lo que le sucedió a Adán y Eva es lo que nos está sucediendo.  Ellos “quisieron ser como Dios”, ellos quisieron ser grandes y cuando “se pusieron en el puesto de Dios” se les abrieron los ojos y se dieron cuenta que “estaban desnudos”, es decir, sin la gracia que Dios les había regalado (Génesis 3,1-13).

Cuando “yo quiero ser como Dios” con el tiempo, los tropezones y la misericordia de Dios me doy cuenta que soy pequeño, que no puedo hacer siempre lo que yo quiero y siempre lo que yo deseo.  Entonces me enfermo y no tengo ni paz ni libertad.

LA PEOR ENFERMEDAD

Hoy en día hay enfermedades cada vez más raras y los médicos se van especializando en cada órgano del cuerpo, en cada parte del cuerpo.  Hasta el punto que cada dedo de la mano tiene un especialista.  Ya los médicos generales van quedando relegados.  Los médicos de antes que trataban las enfermedades que circulaban en el ambiente van desapareciendo porque lo máximo son los especialistas.  Es un gran regalo.  Como dice la Palabra de Dios: “Los médicos son un regalo de Dios” (Eclesiástico, o,  Sir. 38,1-10)

Hay problemas cuando se sube el azúcar en la sangre y puede llegar a un coma diabético.  Cuando sube la presión y puede tener un infarto o una trombosis.  Cuando sube el colesterol o los triglicéridos, los glóbulos blancos.  En fin, cuando se suben los niveles de aminoácidos, de proteínas, de carbohidratos, de etc. Etc.   Hasta el sobre peso (la gordura) se considera una fuerte enfermedad y por eso tantas dietas y tantos gimnasios para mejorar la salud corporal.

La pregunta es ¿cuál es la peor enfermedad del tiempo actual?  ¿En qué porcentaje están las enfermedades del corazón, las de la sangre, las del cáncer, las de depresión, de los huesos, de desnutrición que causa tantas muertes de hambre?  ¿Cuál es el índice más elevado y cuál es la más peligrosa?

Hoy más que nunca hay más cuidados, más medicina, más especialidades y abundan las enfermedades más raras y más complicadas.

La gran pregunta es: ¿Cuál es la peor enfermedad?

¿Podríamos decir que el YO, el EGO? Decimos rápido el “egoísmo”, vamos a llamarlo en este artículo el “yoísmo”. Cuando los índices del EGO, del YO están altísimos la muerte es segura.  No sólo muero yo, sino que estoy matando a los que viven conmigo, a los que trabajan conmigo, a los que rezan y se congregan conmigo.  Es peor que la bomba atómica.

Cuando… yo soy tal personalidad,… yo tengo tanto dinero,… yo puedo hacer y deshacer con el poder que yo tengo,… yo quiero conseguir lo que sea al precio que sea,… yo quiero hacer lo que quiero y hasta lo que me dé la gana,… yo busco mis intereses por encima de quien sea y como sea. En definitiva, cuando mi YO lo he alimentado o me lo han alimentado hasta alcanzar niveles peligrosamente altos.  ¡Cuidado!  ¡Stop! ¡Detente!

La enfermedad peor, la más contagiosa, la más alarmante.  ¿Quién la puede curar?  ¿Es posible curarla?  ¿Qué avión tengo que tomar para llegar donde ese especialista?  ¿En qué país, en que hospital, qué seguro me cubre, con quién puedo hablar para que me lleve o me oriente y me consiga urgente la cita?  ¡Es cuestión de vida o de muerte!  ¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida, su alma? (Marcos 8,35-36). ¡El yo, lo mío es lo más peligroso!

¿JESUS DE NAZARET RESUCITÓ?

Este es el gran grito de victoria: ¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? Ha resucitado.  El testimonio de los Apóstoles: “Ese Jesús que Ustedes crucificaron y mataron Dios lo ha resucitado y nosotros somos testigos… Ha comido con nosotros  (Hechos 3, 11-16; 4,7-12.32-33; 5,27-32; Juan 20,1-29; Lucas 24,1-12.13-35.36-43; Marcos 16,1-14).

Sin embargo, Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios, para muchos sigue muerto, ni se conoce. Otros que no han tenido la experiencia con el resucitado quieren matarlo hoy con películas y versiones contrarias a la Palabra de Dios. Y, después de 20 siglos no le hemos obedecido y por eso vivimos “como perros y gatos” y estamos enfermos sin paz y sin libertad.

Jesús resucitó ¿para qué?  Cuántas respuestas nos darían.  Una respuesta sencilla: Jesús resucitó para resucitar en mí.  Entonces hay un enfrentamiento del yo, del ego con Jesús.  O vivo yo o vive Jesús.  Por eso San Pablo compartía esto bien: “Ya no vivo yo es Cristo quien vive en mí” (Gálatas 2,20).  Entonces para que Jesús viva yo, Leonardo, tengo que morir a Leonardo.  Cada uno puede colocar su nombre y repetir: yo… fulano-fulana de tal tengo que morir a…, a mi yo para que Cristo Jesús viva en mí, resucite en mí y yo sea una persona nueva (Juan  3,3-7).

Morir a uno mismo no es fácil,  Jesús nos invita a dejarlo todo hasta uno mismo.  Es fácil dejar familia, herencia, patria pero dejar el YO, el EGO es lo más difícil.  A los 20 años terminando la Filosofía salí de misionero al Paraguay-Ecuador-Venezuela dejándolo todo: padre, madre, hermanos, herencia hasta patria como animaba Pío XII.  Sin embargo, en la maleta de mi corazón llevaba mi yo, mi ego, a Leonardo.  Como dice San Pablo: el hombre viejo.

Desde hace 39 años la lucha ha sido titánica.  Ha habido temporadas donde Jesús ha tomado más fuerza y he tenido paz y la he contagiado.  Pero ha habido temporadas donde mi YO ha tomado el control de mi vida y ha sido un desastre enfermándome y enfermando a muchas personas. Después de mi última enfermedad de, -julio 2011-febrero 2012, 8 meses-, el Espíritu Santo, ayudado de tantas oraciones, ayunos y sacrificios de tantos y tantos hermanos y hermanas, me está iluminando y dejando vivir esta nueva y maravillosa experiencia.

Viviendo como Vicario Parroquial de Las Terrenas y El Limón de Samaná desde Marzo 2012 y con la Bendición y gran bondad de mi Obispo Monseñor Jesús María de Jesús Moya, la ayuda fraterna y espiritual del P. Rigoberto Zamora. Toda la oración y la ayuda de tantos sacerdotes, religiosas, amigos, hermanos y, mis enfermeros privados: mi madre Carmen Julia y Félix Alberto  mi hermano junto a los médicos, el Espíritu me ha mostrado la raíz de mi enfermedad.

Jesús nos enseña que si el grano de trigo muere da fruto (Juan 12,20-26).  El murió y resucitó y sigue dando mucho fruto resucitando El en cada uno de nosotros.  “Morir a uno mismo” y más en esta sociedad de tanta y tanta comodidad y tanto facilismo no es fácil.  Todo va siendo a control remoto donde ya no se mueve uno, por internet se compra y todo le llega a la casa sin mayor esfuerzo.  Una sociedad que ha creado todo tan fácil de adquirir que si uno se descuida un poquito “se lo lleva la corriente” y uno sigue arrastrando más gente a la amargura, a la desesperación, a la frustración, al sin sentido, al caos que estamos viviendo y respirando, que estamos oyendo, viendo por los medios de comunicación social.  Nos causan admiración y espanto y,  un futuro muy incierto: desde no poder dejar la casa uno o dos días porque alguien puede llevarse lo poco o mucho que tenga, matar a una persona por un celular y más hechos.

En esta última batalla, ocho meses de muerte y  restauración,  Jesús resucitado va ganado el mano a mano a mi yo y,  la paz y la libertad interior y exterior se están dejando sentir. Con tal muera Leonardo, el “hombre viejo” del que Habla San Pablo donde no hago el bien que quiero sino el mal que no quiero (Efesios 4,17-32; Col. 3,9-11; Romanos 7,14-15).  Aprovechar todo y ofrecerlo todo para que mi yo muera (Colosenses 1,24).

¿MI VOLUNTAD O LA VOLUNTAD DEL PADRE?

Desde pequeño nos van torciendo y nos van dañando.  El niño pequeño llora y patalea porque no le dan “lo que él quiere, su voluntad o su capricho o su antojo o su resabio, como se quiera llamar.  ¿Qué se hace?  Para que no llore, para que no fastidie, para que no moleste, para que deje en paz se le da lo que anda buscando.  ¡Ojo pelao los papás y más cuidado los abuelos!

Nos gusta hacer lo que queremos, lo que me gusta, lo que me causa placer, lo que me divierte y luego nos estamos lamentando de los accidentes, de las enfermedades, de los desengaños de la vida.  Pasamos de una etapa donde todo era pecado a la etapa en que todo es permitido “de acuerdo a lo de cada uno”, a lo que yo quiero y lo que a mí me parece.  Hasta queremos hacer una Iglesia a nuestro parecer y no de acuerdo a la Palabra de Dios, a la que fundó Jesucristo (Mateo 16,18-19; Colosenses 1,24). Decimos: La Iglesia, refiriéndose a la Jerarquía y a las normas establecidas, debe cambiar en esto, debe aceptar esto y lo otro.  Y ¿qué es eso otro?  Lo que YO pienso, lo que me parece, lo que se me ajusta a mi modo de vivir.  Al final cada uno hace lo de él, su voluntad. Convirtiendo “su yo” en parámetro o norma de actuar.

Jesús de Nazaret sólo hacía la voluntad del Padre, mi comida es hacer la voluntad del Padre, si es posible aparta de mí este cáliz, pero no se haga lo que yo quiero sino tu voluntad.  En el Padre Nuestro que nos enseña: “Santificado sea tu nombre no el mío”, “Venga a nosotros tu Reino no el mío” y lo sella con “hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo” (Juan 4,31-34; Lucas 22,41-42; 2,48-50; Mateo 6,9-15).  La voluntad de Dios no la voluntad mía.

¿CUÁL ES LA CLAVE?

Ahí está la clave: “hacer la voluntad de Dios y no la mía, aunque la mía parezca muy buena, muy piadosa o hasta muy santa”.  Con tal no se haga mi voluntad: lo que quiero, lo que me propongo o lo que propuse, lo que insinué, lo que sugerí.  De esta forma se va curando la enfermedad más peligrosa, más dañina y más contagiosa: El yo, el ego, el “yoísmo”.

Esa es la clave, pero el secreto es la medicina.

¿CUÁL ES EL SECRETO?

Ahora viene lo bueno.  Ahora viene una de las medicinas buenas para sanar esta enfermedad madre y raíz de muchísimas enfermedades.  Es algo muy sencillo.

ORAR CON PODER

Hay medicinas que son agradables y otras que son desagradables, ya sea por el sabor, el tamaño de la pastilla o la cápsula, el dolor de la inyección, los efectos secundarios de la cirugía o del tratamiento.

No se asuste de esta expresión “orar con poder”. No es orar gritando ni orar haciendo fuerza.  ES OFRECER. Aquí está el secreto: ofrecerlo todo,todo, todo. Ofrecer de manera especial lo que más me duela, lo que no me gusta, lo que no me apetece, lo que no me parece y lo que va en contra de mi voluntad para que se haga solamente la voluntad del Padre.  En vez de estar renegando, fuñendo, quejándose, juzgando ofrece toda la incomodidad  hasta por la persona que le quiere quitar la paz. Si tienes paz contagias paz.  Ofrecerme a Jesús ofreciéndolo todo.

A uno le viven pidiendo oración por tantas y cuantas necesidades: de salud, de trabajo, de unión familiar, de viaje, etc. Etc. Acostumbramos a responder: “Sí, voy a orar”.  En efecto, hacemos una oración, un “rezado”, un Rosario, una jaculatoria: “Lávalo con tu Sangre Jesús”, “Bendícelo Jesús”, “abrázalo-a Jesús”, “te bendigo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”. Ofrecemos una Eucaristía –Misa-.  Y eso está bien y es maravilloso.

“Orar con poder” es ofrecerlo todo. Es fuente de paz interior y paz exterior.  Un joven en la capital llegó a su casa y se encontró a sus padres peleando y gritando con sus hermanos.  Dio un grito fuerte: “Aquí no hay paz, necesito paz”.  Su papá sacó del bolsillo un billete de dos mil pesos (50 dólares) y le dijo: urgente vaya a las farmacias y supermercados y cómprenos una libra de paz para la familia.  Salió el joven  y después de preguntar en muchas farmacias y supermercados regresa a la casa con el billete diciendo que nadie vende paz.

Si fuera por el dinero cuánta paz tendríamos, ¿no es verdad? Como dice el canto “ni se compra ni se vende”.  Entonces ¿dónde está la fuente de paz?  Siempre oramos por la paz, pedimos por la paz y la guerra aumenta, la división aumenta.  Jesús es el príncipe de la paz es la fuente de la paz, es la gasolinera de la paz.  Cuando se te acaba la gasolina de la paz va a la bomba de paz que es Jesús.  El siempre nos espera.  ¡Animo, no dejemos que se nos acabe ese tanque”

Jesús resucitado saludó a sus discípulos: “Paz a Uds. y no creían y luego se alegraron”  Y la clave que les dio fue: “miren mis manos y mi costado” (Lucas 24,36-48).  Manos clavadas y costado abierto.  Todo lo ofreció en obediencia a la VOLUNTAD DEL PADRE por nuestra redención, para que tengamos paz y libertad.  Ya les había dicho: “Cuando lleguen a una casa digan paz a esta casa” (Lucas 10,5-6).  “Mi paz les dejo mi paz les doy no como la da el mundo” (Juan 14,27 y 16,33).  Consigamos un tanque de paz de reserva, ¿qué te parece?

La paz fruto del morir a uno, a su voluntad para hacer la voluntad del Padre.

CAMINO SEGURO PARA ADQUIRIR LA PAZ

Ofrecerlo todo y aprovechar toda oportunidad y toda situación para hacer la voluntad del Padre.  Aprovechar ofreciendo todo lo que me disgusta, me duele, me fastidia, me incomoda, me hace sufrir.  En vez de estar quejándose, lamentándose, echándoles la culpa a los otros.  En silencio y ofreciéndolo.  Qué medicina tan efectiva y  tan saludable. Lo que Jesús me enseñó hace 17 años y escribí un brochour titulado CALLAR – ORAR Y BENDECIR.  Se me iba olvidando.

No es callar y aguantar.  Uno se queda callado, pero por dentro está quemando.  “María guardaba todo en su corazón” (Lucas 2,51).  Ella callaba y ofrecía.  No es callar y reventarse uno.  Es callar y ofrecer para no reventarse. No es callar y por dentro estar juzgando, condenando y creciendo en intranquilidad para luego desquitarse con la primera persona que encuentre contagiándole no paz, sino guerra, dolor, tristeza, amargura, sufrimiento. ¿Qué diferencia, verdad? Es cosa del cielo a la tierra, del día a la noche.

Llega el esposo a la casa y la comida no está lista.  Puede tener tres actitudes:

1.- Revienta con insultos, con palabras contra su esposa por no cocinar a tiempo y comienza a juzgarla: a dónde se fue, qué tanto hace que no le alcanza el tiempo, qué desconsiderada: uno trabajando y cansado y tú viendo tele o chismiando.  Explota y de mala manera.  Hiriendo a la esposa y “dándole un gran mal ejemplo a sus hijos” o personas presentes.  Envenena todo.

2.- Llega y no encuentra la comida o la sala desarreglada.  Se calla y rabioso se va a ver televisión o se encierra en la habitación y sin decir nada empieza a juzgar y condenar.  “Calla, pero la procesión va por dentro”.  Pasa a comer callado y con una actitud de protesta y sufre.

3.-  Llega y, al encontrar esa situación la saluda con cariño.  Le ofrece el hambre y el cansancio por la unión familiar, por tantos que no tienen comida ese día, por ese matrimonio que está por romperse o que se ha roto para que Jesús resucite el amor por el perdón que se van a dar. Se ofrece a colocar la mesa, los platos, la cuchara, a picar o partir en la cocina lo que hace falta.  Está viviendo en paz y contagiando la paz.  ¡Qué hermoso, verdad!  Qué sueño.  Vale la pena.

La esposa está en la casa y no llega el esposo que quedó en recogerla.  No llega y ella se inquieta, se preocupa y “empieza a envenenarse por dentro”: no llega, siempre el mismo, con quién se quedaría, ahora que venga no salgo.  Eso y más pensamientos.  En vez de disculpar, de callar y orar por él, de bendecirlo, de “lávalo con tu sangre Jesús”.  Cuando llegue como ha ido alimentando la paz con la oración ¿qué le va a contagiar? Paz, amor.  ¡Qué belleza!  Esa espera la ofrece por aquel hijo que está desobediente, por aquella hija que tiene esos amores no conforme a los papás.  Creció en paciencia que es “la ciencia de la paz”.  Murió el yo y salió Jesús.  No se hizo su voluntad sino que se abrazó a la voluntad del Padre.

Y, así en todo.  Si tú te dejas envenenar y te llenas de odio, de resentimiento, de dolor, de enojo lo que vas a contagiar es eso y el sufrimiento para ti y el sufrimiento para los que tú envenenes.  Pero si tú callas, oras, bendices la paz de Jesús te va llenando, te va empapando y por donde pases vas a dejar el aroma de paz.  ¡Qué gran diferencia!  Por eso “miren mis manos y mis pies soy el mismo”, “tanto amó Dios al mundo que envió a su Hijo único no para condenar al mundo sino para que se salve por él” (Juan 3,15-16).

Ese hijo o esa hija sale de la casa desobediente y la mamá o el papá se queda envenenándose, renegando, hasta llorando, pensando cómo lo va a castigar, de qué lo va a privar.  Pero si calla y ofrece ese dolor por el cambio de él o ella.  Le ofrece a Jesús esa misma desobediencia y hace un sacrificio por ese hijo.  ¿Qué está haciendo?  Llenándose de la paz que da Jesús y cuando llega ese hijo no lo maltrata sino que le contagia eso que lleva dentro, esa paz.  ¡Qué hermoso!

Alguien dirá no es fácil.  Es verdad que tiene que entrenarse mucho, pero hay que empezar.  No es fácil matar el YO, no es fácil curar la enfermedad del Yoísmo, pero hay que dar pasos y aprovechar desde ya todo lo que me molesta o me duele.  Haz un momento de silencio y sumérgete en “ese corazón sanador de Jesús”, en “ese corazón abierto por la lanza” y entrégale lo que te está inquietando o haciendo sufrir y ofrécelo a Jesús por ese enfermo que está muy mal, por esos niños abandonados, esos jóvenes en los vicios, esos matrimonios por destruirse o destruidos para que resucite el amor en el perdón, por esa persona que me calumnió o me levantó un chisme, esa persona que me perjudicó (Filipenses 2,14-18).

Haz un momento de silencio y en “ese corazón lleno de amor” déjate dar un baño de paz, de confianza, de amor.  Dejémonos empapar de los sentimientos de Jesús para que los contagiemos con las personas que nos encontremos, con los que hablamos por teléfono o con los que nos comunicamos por correo o internet.  El mundo sería como Papá Dios lo creó, lo pensó y por el que Cristo Jesús “obedeció hasta la muerte y una muerte de cruz” (Filipenses 2,1-11).  Con razón cuando nace el bebé la madre se olvida de los dolores e incomodidades del embarazo y del parto y se goza, se alegra con el recién nacido.  Gracias Jesús por obedecer y hacer la voluntad el Padre. Gracias por estar compartiendo estas maravillas.

Luego de una enfermedad de ocho-nueve meses (2011-2012), enfermedad del yoísmo, “enfermedad del leonardismo” donde no me dejaba pescar y me le escabullía, me le escapaba a Jesús, al fin escuchó el clamor y el ofrecimiento de tantos camilleros que me llevaron donde Jesús y me descolgaron para escuchar y aceptar sus palabras de sanación:  “tus pecados son personados”.  Gracias a Dios por tantos camilleros (Marcos 2,1-12).  Gracias mamá Carmen porque en esos 3 meses de muerte que pasé en Colombia me invitaba a rezar el Rosario que no quería hacerlo.  Lo hacía más por vergüenza que por fe. Gracias mamá y gracias Madre María por callar y ofrecer tu sufrimiento y escuchar tantos clamores de tantos camilleros. Gracias, Te alabo y te bendigo Señor Jesús por aguantarme y sostenerme aunque no creía.

Mi yo, mi ego se había inflado.  Me denominaba “el padre de los puentes” porque con los campesinos de Arroyo al Medio-Nagua habíamos hecho 7 puentes-puentes en menos de 3 años (2 Feb. 2004-27 Oct. 2006) con un presupuesto mínimo y tocando tantos corazones generosos.  Las obras a favor de los pobres, de los campesinos, las casas de tantos pobres, las cirugías de tantos enfermos, construcción y reconstrucción de capillas.

Me dejé engañar de la serpiente: “serán como dioses”.  Por eso me daba el lujo, mejor, el orgullo de creerme con autoridad moral para decir “las verdades sin caridad, ofendiendo y maltratando con palabras hirientes a las autoridades, a los compañeros de Iglesia.  Y cuando, por la misericordia divina” descubrí “que estaba desnudo” caí en una depresión que para dormir desde julio 2011-febrero 2012 tenía que tomar dos pastillas para poder dormir.  Todo el pecado y la enfermedad del yoísmo me estaban acabando.  Perdí como 60 libras y los que me veían sentían compasión (Isaías 53,1-3).  No me quería bañar ni cepillarme los dientes.  Lo que quería era morirme, que me diera un infarto y “muerto el perro se acabó la rabia”.

Ese hombre fuerte y batallador estaba como los boxeadores “en la lona, en el piso”, peleaba con Jesús por no haberme llevado en el accidente del 22 de enero de 2000 y pensaba no se hubieran hecho los puentes, pero no importa ya hubiera descansado.  Otro de los pensamientos:  por qué no me llevó el año pasado cuando me dio el 23 de marzo 2011 una subida de azúcar de 990 que me internaron en el Hospiten de Santo Domingo.  Salí el 27 con 30 de insulina y dos pastillas y el 28 lunes me fui a los retiros preciosos en la Parroquia Sant Andrews de Coral Springs, Florida.  ¿Por qué no me quedé ahí?  Me daba rabia y seguía envenenándome.  Jesús me seguía desinflando el yo y yo no quería sino estar acostado.

Ya no tenía fuerzas ni para pelear, ni discutir, pero era un silencio agotador, preocupante para mi madre, mi familia, mis amigos y paisanos.  No quería celebrar ni ver la Misa por televisión.  Lo que quería era morirme.  En esos 3 meses me preguntaban cuándo iba a celebrar una Misa de Sanación. ¡Qué cuento! El que necesitaba sanación era Leonardo.  Fue un martirio para mi mamá, mis hermanos, familiares y amigos que me habían visto en el apogeo de las sanaciones que Jesús hacía por intermedio de Leonardo en su tierra natal, Ibagué-Tolima-Colombia.  Y eso me golpeaba más y me hundía más y más.  Desde la habitación-cárcel que me había construido veía las torres de la  Parroquia Nuestra Señora del Carmen, donde fue monaguillo hace 47 años y me daba nostalgia.  Los padres salesianos me animaban, otros sacerdotes también.  La gente orando por mí, para que Jesús me sanara y yo no sabía que la enfermedad era “mi yoísmo”.

Quería la mejoría como en años anteriores que había caído un mes y luego me levantaba con más furia para trabajar.  Muy cariñoso con la gente, pero el que no hacía como yo pensaba o quería le aplicaba la mano dura.  Todo eso me golpeaba porque no había sido fiel a la Palabra de Dios y cualquier parte de la Biblia era una acusación.  Me veía como aquel que Dios le perdonó tanto y yo no había perdonado cositas a tantas personas, me veía como en el Evangelio de aquel que fue perdonado 10.000 y el no perdonó 100 a un compañero (Mateo 18,23-35).  Todo era culpándome, rechazándome, azotándome, martirizándome. ¡Qué duro!

Quise hacer una casa de oración en Nagua, coordinar la Renovación en 19 Parroquias y gracias a la paciencia de mi Obispo que me dio mucha libertad.  Total todo se fue al piso, la casa de los inválidos en los Memisos de Las Gordas no se terminaba, ellos estaban en una habitación peor de lo que los encontré.  Tenía deudas en 2 Ferreterías y albañiles.  Gracias Omar y Niño Jesús por recoger el trasteo, la mudanza y entregar la casa.  Muchas Bendiciones. Todo se me vino encima y lo único que quería era morirme.  Pensaba que todo se había terminado. Quería que me cayera un rayo y el sufrimiento se acababa.  ¡Cuántos que leen dicen:  eso me pasa a mí!

Repito quería un milagro, quería levantarme rápido y todo fue lento y muy lento.  Regresé el 4 de octubre del 2011 y el 5 día de Santa María Faustina hablé con Monseñor Jesús María de Jesús Moya, que se ha portado como un padre.  Le pedí hospedarme en la Casa del sacerdote en San Francisco donde están los sacerdotes viejitos y enfermos.  Donde había pasado 30 días en “el accidente bendecido del 2000” y donde había pasado varias veces recuperándome.  Esa noche celebré solo en la habitación dando gracias por la Misericordia Divina de regresar, sin saber lo que me esperaba.  Flaco, demacrado daba lástima.  El hombre fuerte era un giñapo.

Me vi en el aire.  Ese Jesús que me había rescatado hacía 17 años cuando llevaba 12 años de sacerdote se me había escondido y no hacía mi voluntad, la voluntad de Leonardo, en vez de yo hacer la voluntad del Padre como Jesús  Pero tuvo misericordia y me fue llevando con calma.  No entraba al correo electrónico, no quería contestar el teléfono, no podía predicar.  El hombre de la palabra empezaba a hablar de una cosa y pasaba a otra porque me perdía.  Predicar era un gran martirio.  El Obispo me dijo que escribiera el sermón.  El P. Rigoberto me fue acompañando en un curso precioso pero exigente de oración contemplativa. Me animaba y el muerto, Leonardo, no resucitaba.  Fue un tiempo de purificación, fueron 8-9 meses de escuela: “Lo llevaré al desierto y le hablaré al corazón” (Oseas 2,16).

Desde que dialogué con Monseñor Moya me habló de venir a Las Terrenas y El Limón. Ya no como párroco sino como Vicario Parroquial.  Eso mismo le pedía a él en una carta de respuesta al permiso tan paternal que me dio. Le escribí desde mi casa paterna el 10 de agosto del 2011 y el médico siquiatra me dijo que no se la mandara.  Jesús Buen Pastor me iba llevando.

Mis hermanos querían que saliera rápido del hoyo.  Mi hermana María Carmenza no sabía con quién hablar, a qué sacerdote llevarme para que me orara y me sanara.  Uno dijo: le hicieron un trabajo de brujería para sacarlo del Ministerio de sanación y liberación.  Yo no lo creí y no volví, pero no descartaba esa posibilidad.  Total, querían que me sanara, pero ni yo mismo sabía cuál era la enfermedad.  Mi hermano Félix Alberto como un papá. Fue un proceso doloroso.  Por eso digo que es la enfermedad más dañina y más peligrosa, la enfermedad del yo.  Había manipulado a todo el mundo y quería manipular a Dios y no se dejó ¡Gracias a Dios!

Tuve en 3 oportunidades la maleta lista para venir a las Terrenas, pero la hora de Dios no llegaba.  Cuando hubo cambio de párrocos el nuevo párroco el P. Ramón Antonio Hilario Bidó, Padre Papo, se arriesgó el 28 de Febrero a traerme para trabajar juntos y después de 2 meses le doy gracias a Dios porque ha sido un hermano y un instrumento del Padre para vivir esta nueva experiencia, para descubrir en este tiempo de oración, ofrecimiento y trabajo pastoral cuál era la enfermedad de Leonardo: “el yoísmo”.

Fue aquí, como Vicario Parroquial, hoy 28 a los dos meses, donde Jesús me abrió los ojos y el entendimiento (Lucas 24,30-31 y 44-47).  Estoy viviendo una nueva de luna de miel sacerdotal.

En Colombia todo eran cábalas.  Pensaba: Me ordenaron Presbítero a los 29 años y con 29 años de Ministerio (05-09-82), total 58 años,todo se derrumbaba.  Era la mitad de la mitad. En esa enfermedad me tocó celebrar con mi familia por primera vez en 29 años un aniversario de sacerdocio.  El año 2011 como el 11 de Sept. Todo era no una diosidencia sino como una coincidencia de maldición.  Fue una machacada grande.  Esa caña de azúcar no quería dejarse machacar, no quería pasar por el trapiche (molino para moler la caña y salir el jugo dulce).  Me rebelé, lo único que quería era morirme.  ¡Qué depresión tan tremenda! ¡Qué enfermedad tan mala!  Tan aplastante, tan mortificante para la familia y los amigos.  Y sin poder salir de ahí.

Luego de tantas enseñanzas que me regaló Jesús y con las cuales tantísimas personas habían recibido sanación interior, sanación física y liberación me encontraba en el remolino del yo, del “médico cúrate a ti mismo”.  El siquiatra muy bueno me dijo que un ortopedista no se puede curar una pierna partida, un cardiólogo no puede operarse del corazón y yo como sacerdote necesitaba de otra persona.  Doctor Jairo Novoa, gracias por su paciencia y ahora le comparto mi enfermedad, la raíz de dicha enfermedad y algunos de los secretos para salir de ahí.  Son muchos los testimonios para compartir, pero el artículo de dos hojas –brochour- se ha convertido en un folleto parecido al del accidente bendecido.  Creo que saldrá en un libro.

Fueron preciosas las dos últimas jornadas de evangelización en Coral Springs-Florida (28-03-11 a 14-04-11) y Falleteville- Carolina del Norte (18-05-11 a 07-06-11 cuando cumplía los 58 años de vida).  Algo precioso.  Cuántos testimonios, cuántas conversiones, cuántas sanaciones físicas, cuántos matrimonios reconciliados, “cuántos milagros”, pero me golpeaban la palabras de Jesús en San Mateo 7,21-23: “No bastará con decirme: ¡Señor!, ¡Señor! Para entrar en el Reino de los Cielos, más bien entrará el que hace la voluntad de mi Padre del Cielo. Aquel día muchos me dirán: ¡Señor, Señor!, hemos hablado en tu nombre, y en tu nombre hemos expulsado demonios y realizado muchos milagros.  Entonces yo les diré claramente: Nunca les conocí, ¡Aléjense de mí ustedes que hacen el mal”.

Estas palabras me golpeaban, pero todavía seguía ciego, sin entender las Escrituras: “entrará el que hace la voluntad de mi Padre del cielo”.  Cuánta división en el “Cuerpo de Cristo” – La Iglesia.  El Cuerpo de Cristo está despedazado porque cada uno queremos hacer “mi voluntad” y todo se lo achacamos a Jesús o al Espíritu Santo: “Jesús me dijo y El Espíritu Santo me iluminó” y no me había abierto el entendimiento para ver que era yo, Leonardo, y no el Espíritu Santo.

LA SOLUCIÓN: hacer la voluntad del Padre del Cielo como Jesús y como María.

LA CLAVEorar con poder.

EL SECRETO: ofrecer todo, todo, todo de manera especial lo que le ayuda a morir al yo, a mi voluntad.

Ya seguiré compartiendo otros testimonios lindos de lo que Jesús me ha dejado vivir meses antes de la enfermedad, durante los 8-9 meses de enfermedad y los 2 meses como Vicario Parroquial.  Será en otro artículo.

Padre de misericordia te alabo y te bendigo por tanta paciencia conmigo, por tantos camilleros que me han dado la mano, que han orado y han hecho sacrificios y ayunos para que este muerto resucite, mejor para que Jesús resucite y Leonardo siga muriendo.

Te alabo y te bendigo Señor Jesús porque cuando ya se acercaba la hora de salir de la casa del sacerdote a esta Parroquia te decía: “quiero enamorarme cien por ciento de ti y anunciarte, predicarte con misericordia no con mano dura; no con una mano de cariño y amor y la otra mano de hierro, sino con las dos manos de misericordia.

Espíritu Santo te alabo y te bendigo por la paciencia que has tenido con migo. Este cuerpo que es tu templo desde el bautismo va a ser consagrado lo mejor para vivir los consejos evangélicos lo más radical que pueda: una extrema pobreza en todos los aspectos, una obediencia a raja tabla para no hacer mi voluntad sino la del Padre, una castidad íntegra porque es la fidelidad a quien es fiel.  Gracias Espíritu Santo.

Gracias mamá María por acompañarme en este nuevo calvario como acompañaste a Juan para que llegara hasta el final en la cruz.  “…Y el discípulo se la llevó a su casa… (Juan 19,25-27).  Y nosotros como buenos discípulos de Jesús la llevamos a la casa del corazón, a la casa de la familia, a la casa de la comunidad, a la casa del pueblo, a la casa de la ciudad, a la casa del país.  Les bendice un servidor colombo-dominicano Leonardo Roa Torres, Pbro. www.sanacioninterior.net e-mail jesussanahoy@gmail.com Tel. 809-753-8440.  Parroquia “Nuestra Señora del Carmen”, Las Terrenas y “Corazón de Jesús, El Limón de Samaná. República Dominicana. Naturalizado con el acta de nacimiento dominicano en Nagua.

 

 

 

 

 

 

 

 


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El arbol de la Iglesia, el arbol del mundo

En el Ministerio de Sanación por donde Jesús me ha ido llevando he palpado tanto dolor, tantos enfermos, tantas personas que sufren sin consuelo y sin esperanza.

 

El Espíritu Santo me ha regalado esta figura de “El Árbol de la Iglesia”. La Iglesia como un árbol.

 

En este momento miremos o imaginémonos un árbol y descubramos cómo están conformados. ¿Cuántas partes tiene un árbol? Depende del árbol. Hay unos que tienen raíz, tronco y ramas; otros tienen hasta flores y otros frutos. Cada una de esas partes tiene su función.

 

A nosotros nos gusta ver las flores y alimentarnos de sus frutos. A la raíz no le damos mucha importancia porque no se ve. Sin embargo, la raíz tiene la función de dar vida, de sostener el árbol. Luego de los ciclones, de los huracanes vemos árboles arrancados de raíz, otros en cambio bien sostenidos. La raíz tiene gran importancia.

 

En la Iglesia tenemos las flores que embellecen. Las flores son esos carismas, esos dones que el Espíritu ha dado y hacen tanto bien en el mundo. “En el jardín de la Iglesia”, decía un Papa, cada carisma es como una flor que adorna. En un jardín no todas son azucenas o rosas o claveles. Hay variedad.

 

Así, los carismas de las comunidades religiosas, de los grupos o movimientos.apostólicos. Cada uno es una flor que embellece el jardín de la Iglesia. Cada uno es parte del Cuerpo de Cristo que es la Iglesia. ¿Cuál es el más importante o el mejor si todos son suscitados por el mismo Espíritu?

 

Pero existe no sólo la flor que embellece sino el fruto que alimenta, que nutre. Con esos carismas muchos se han alimentado: unos han nacido a una nueva vida, otros han sido fortalecidos en la fe y han recibido vida, la vida de Jesucristo quien “Ha venido a darnos vida y vida en abundancia” (Juan 10,10).

 

Pero de fondo hay algo escondido que absorbe y da vida: la raíz.

 

Muchos de nosotros hemos sido flores y hasta frutos: Hemos dado retiros, predicamos, oramos por los demás, hasta organizamos encuentros, visitamos los enfermos, celebramos la Eucaristía, en fin toda nuestra actividad apostólica y evangelizadora sea la que sea o la que haya sido.

 

Y, llega un momento de enfermedad o de vejez que nos saca del medio y ya no aparecemos como flor o fruto. Caemos en el silencio y en el anonimato creyendo que ya no servimos para nada y que lo mejor es morirse, como se dice. Unos piensan que ya cumplieron su misión y lo mejor es irse con Cristo.

 

Ya no somos flores y frutos, ya no aparecemos, ya no lucimos a los ojos de los hombres. Sin embargo, Papá Dios tiene otro trabajo: ser raíz. No importa si eres niño, si eres joven, si eres adulto o si eres anciano.

 

Desde el dolor, la enfermedad, la ancianidad ofrecer todo por “el árbol de la Iglesia” para que la Iglesia sea “sal, luz y levadura en el mundo”. Ofrecer todo, ofrecerlo todo. El cristiano todo lo aprovecha. Todo lo recicla.

 

No es fácil, pero debemos prepararnos con las incomodidades, con las enfermedades, con la partida de un ser querido, con las contrariedades del diario vivir para que cuando nos llegue el momento de ser raíz-raíz no nos desesperemos sino que nos entreguemos a esa nueva misión de “ocultos dar vida”.

 

Tendremos más tiempo de orar, de ofrecer todo ese dolor, esa enfermedad, esa impotencia de hacer las cosas, esa humildad de dejarse llevar de la mano, de dejarse bañar, de que le den la comida, etcétera, etcétera.

 

A un servidor de la Parroquia que trabajó mucho en las comunidades con la predicación, la catequesis, los retiros y ahora sufre de parquinson, artritis, orina por sonda, anciano y otras enfermedades le invitaba a que ofreciera esos dolores e incomodidades por diferentes necesidades: hoy por los niños abandonados, mañana por los jóvenes en droga o delincuencia, otro día por los matrimonios en dificultad, otro día por las autoridades para que sirvan al pueblo y no se sirvan del pueblo, otro día por los misioneros, otro día por los familiares, otro día por los enfermos abandonados, otro día por los que trafican la droga, en fin día a día por una intención. Así los enfermos tienen siempre trabajo y son importantes.

 

Esa es una nueva misión

 

Puede orar un Santo Rosario, un momento de oración, la Eucaristía por radio o T.V., la coronilla de la Misericordia, las bendiciones que puede enviar, las jaculatorias que puede hacer.

 

Oración y sacrificio. Jesús nos dice: hay espíritus que salen con oración y ayuno (Mateo 17,21).

 

De esta manera le vamos a encontrar sentido al sin-sentido y nos podemos convertir en una gran raíz en el árbol de la Iglesia y del mundo. Por eso nos dice Jesús; “Si el grano de trigo muere da vida, pero si no muere queda solo” (Juan 12,23-26). San Pablo nos anima: “a los que aman a Dios todo les ayuda” (Romanos 8,28-38).

 

No sólo el enfermo sino la familia o los que cuidan los enfermos pueden ser raíces. Todos llamados a ser raíces.

 

Démosle gracias a Jesús por las oportunidades que nos da de ser flores y frutos. Digámosle: Señor Jesús, úngeme con el poder del Espíritu Santo para ser raíz hoy, mañana y cuando Tú lo permitas. María, madre de Jesús y madre nuestra, Tú la gran raíz de intercesión desde “el sí” de la Anunciación hasta el camino de la cruz y el recibir a tú hijo en tus brazos….. Madre, consigue esa fortaleza de espíritu para todos sus hijos y así podamos ser raíces como lo han sido los santos.

 

Recordamos los pastorcitos de Fátima: Jacinta, Francisco, Lucía; Santa María Faustina, el Padre Pío, Santa Teresita del Niño Jesús, la madre Teresa de Calcuta y tantos santos y santas canonizados y otros en el anonimato que dieron vida o están dando vida como raíces.

 

Oremos y digamos hasta en voz alta: Gracias Señor Jesús por poder servir siempre, gracias por quitarme de la cabeza y del corazón que ya no sirvo para nada y que lo mejor es morirme, gracias por fortalecerme para ser raíz. Te alabo y te bendigo por tu amor y tu cariño.

 

Gracias por guardarme en tu corazón bendito, por lavarme con tu sangre preciosa y hablarme de corazón a corazón. Gracias por poder llegar a tantos hermanos con “El árbol de la Iglesia”. Gracias Jesús, gracias Señor Jesús.

 

Los bendigo en Jesús y en María, esperando sus oraciones y sacrificios por este servidor.

 

En Facebook – Leonardo Roa Torres

www.sanacioninterior.net

jesussanahoy@gmail.com

Tel.- 809-753-8440

 

 

 

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Dos años trabajando para la Gloria de Dios

JESUS llama HOY a su puerta, pidiendo de su AMOR, para con sus hermanos mas pequeños.

TRES FORMAS DE COLABORACION :

I. Acercarse a  FERRETERIA JIMENEZ PAULINO y FERRETERIA ODALIS NAGUA para ir cancelando las facturas de los materiales que estamos utilizando en la construcción de la nueva casa de los invalidos, nuestros hermanos mas pequeños.

Asi mismo esperamos su ayuda para cancelar las facturas de las nuevas capillas que pudimos renovar y construir para la Gloria de Dios.

II.- Pueden dejar su aporte en la FARMACIA SABIEL- NAGUA frente al cuerpo de bomberos, donde OMAR RODRIGUEZ

III.- Donacion e ingreso en cuenta, Banco Reservas, a nombre del Padre Leonardo Roa Torres, numero de cuenta 150-106136-1


Mat. 25:35-45, Jesús dice, « Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recibisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.» «En verdad os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos hermanos míos, aun a los más pequeños, a mí lo hicisteis.»

Gracias por su ayuda y su amor para con nuestros hermanos mas pequeños


Los bendigo en Jesús y en María  su hermano Leonardo Roa Torres

DIRECTOR de los retiros de la renovación,  de los diversos grupos de la Diócesis de San Francisco de Macoris -República Dominicana.

Nombramiento recibido el 14 de Mayo de mano de Monseñor Jesus Maria de Jesus Moya, Obispo de la Diocesis de San Francisco de Macoris.

 

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MARÍA, MADRE DE LAS MADRES

En este mes de Mayo celebramos el mes de las madres.  Es un mes de ternura. El peor insulto que le pueden hacer a uno es insultarle  la mamá diciéndole que uno es “hijo de…”.  Eso nos hace hervir la sangre.  Hasta muertes hay por ese insulto.

Estaban fastidiando a un chofer de la línea Nagua-Río Jagua hablando mal de María.  El, iluminado por El Espíritu Santo, les dice: “Si Tú trabajas en una empresa y te pones a hablar mal de la mamá del dueño de la empresa ¿qué te va a pasar?  Te echan de la empresa. Continuaba: Majadero, ¿cómo tú estás hablando y predicando de Jesús y te pones a hablar mal de la mamá de Jesús? Te van a echar”.

Este campesino sin estudiar Biblia, ni teología tenía una luz especial que nos ilumina y nos hace respetar a la Madre de Jesús, ya que es un regalo de Jesús.  Es uno de los regalos de Jesús en la cruz cuando dice al discípulo amado: “Mujer, ahí tienes a tu hijo. Hijo ahí tienes a tu madre” (Juan 19,26).  Y termina la Palabra de Dios diciendo: “El discípulo se la llevó a su casa”.  Entonces si tú crees ser discípulo de Jesús tienes que llevarte a su madre a su casa.  La llevas a la casa de tu vida, a la casa de tu corazón, a la casa de tu familia, a la casa de tu comunidad. A la casa de tu pueblo, a la casa de tu ciudad.

El P. Emiliano Tardif, MSC, nos contaba que cuando era párroco de Sánchez fue una señora a darle el siguiente testimonio: “Padre, vine hace muchos meses de Salcedo a verlo para que me impusiera las manos y orara por mí porque sufría desde pequeña de ataques de asma.  Al llegar a la Casa Curial y no encontrarlo salí muy triste.  Sin embargo, la Iglesia estaba abierta.  Entré y en el fondo estaba la imagen de la Virgen del Rosario, patrona de Sánchez.  Me acerqué y le dije: Madre, como no está el P. Emiliano para que me imponga las manos. Impón tus manos sobre mí y reza por mí.  Saqué el Santo Rosario y comencé a rezarlo.  Primero, segundo, tercer y al final del cuarto misterio me dio un ataque de asma que casi me moría.  Esperé, descansé y terminé el quinto misterio.  Regresé a casa.  Ahora vengo a decirle que fue el último ataque de asma que me dio.  Jesús me curó.

La pregunta es:¿A qué fue a Sánchez buscando al P. Emiliano?  A que le orara imponiéndole las manos.  Y al no encontrarlo ¿A quién le pidió que le impusiera las manos y orara por ella? A la Mamá de Jesús.  Y mientras ella oraba esa oración bíblica del Ave María (Lucas 1,26-45) su Hijo Jesús la sanó.

Por eso recomiendo que oren en familia el Santo Rosario.  El primer misterio le dicen a María: “impón tus manos sobre los dos esposos.  En el segundo: impón tus manos sobre los hijos, nietos, sobre la familia de él y sobre la familia de ella”.  Los que no están acostumbrados empiecen de a poquito con dos misterios. Si hay una cadena de oración por un enfermo o una situación se unen con el tercer misterio diciéndole Madre ve impón tus manos sobre fulano o sobre aquella situación.  Y mientras oramos ella consigue que  y su Hijo Jesús como en las Bodas de Canaán haga el milagro de tener un vino nuevo.

 

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TERMÓMETRO DE LA FE

En el año 1975 cuando estaba de misionero en Venezuela, luego de haber estado en Paraguay  y Ecuador (1973-1975) escuché del P. José Soto Chuliá –Valenciano-Español unas palabras de sabiduría: “Tú quieres probar la fe de una persona: ponle dinero en sus manos para que lo administre.  Si lo hace bien su fe es firme.  Si no lo hace bien su fe es de papeleta”.  Y otra frase: “Si el negocio de un cristiano va para abajo hay que ponerle un interrogante a su fe”

En la parroquia venimos luchando para que cada comunidad tenga un Consejo y en el Consejo haya un coordinador, un secretario y un tesorero.  El animador es el asesor del Consejo.  Sin embargo, cómo ha costado formar los consejos.  Hay comunidades donde el asesor hace de coordinador, de secretario y de tesorero. Eso es grave.

Les estoy pidiendo que den informes como nuestro Obispo, Monseñor Jesús María de Jesús Moya, presenta informes mensuales de las entradas y gastos del Obispado.  Hay comunidades que van aprendiendo y lo van haciendo.  Felicitaciones.  Hay otras donde no quieren arrancar y hacen lo que quieren.  Eso es señal que hay algo oscuro, que no llevan bien las cosas.  Eso les ha incomodado a algunos, pero se lo han ganado por no obedecer y no hacer las cosas claras.  Falta organización y entonces “en río revuelto todos pescan”.

Hace varios años en la capital eché gasoil a la camioneta.  Pedí un recibo al bombero y me pregunta: ¿Cuánto le escribo? Le dije ¿Cuánto le pusiste?  Mil pesos.  Eso tiene que escribir.  Parece que había personas que le pedían al bombero hacer recibos adulterados.

¿Cuando se hacen actividades el tesorero y el comité dan informes?  Hay personas que se enojan y dicen: ¿Es que están desconfiando de mí? Para que no desconfíen adelántate y presenta informes.  No esperes que te lo pidan una y otra vez. Ahí está tu fe en juego.

Por eso les mandé a todas las Comunidades, a los Consejos y a los Animadores una copia del informe económico de la Parroquia desde que entré como párroco, desde el 15 de agosto 2009 hasta diciembre 2010.  Ya estoy preparando el informe hasta abril 2011.  Les pedí que lo colocaran en las Capillas.  Pocos han obedecido.  Es bueno que el pueblo sepa lo que da y en qué se invierte.  Coloqué en la Iglesia de Las Gordas y de Mata Bonita una copia para que todos vean y aprendan a llevar un informe.

Por favor, organicen los Consejos y lleven su libro de secretaría (actas de cada reunión) y su libro de tesorería. Así anotan todo lo que dan las personas y en qué se gasta.  Eso es honradez.  Eso es mostrar que tienes una fe firme y no una fe de papeleta.

Cuántos comen y beben el Cuerpo y la Sangre de Cristo y no colaboran con la cuota mensual para gastos de la Parroquia.  Ni para comprar las hostias y el vino. Dice San Pablo “El que no trabaja que no coma”…Por tanto, “el que come que trabaje”.  Si todos lo que comen el Cuerpo de Cristo” trabajaran en la Iglesia tendríamos una Iglesia Viva. Animo

 

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ORAR EN CLAVE DE CIELO 1 parte

Una alegría grande llegar nuevamente a tu vida para compartir un regalo maravilloso que el Espíritu  me va dando y una experiencia de años que me ha hecho tanto bien y ha ayudado a tantas personas.

Vamos a hacer un ejercicio sencillo: “cierra la boca y con los dedos tápate las narices… aguanta lo más que puedas”.  ¿Te estás asfixiando?  Y si permaneces más tiempo hasta te ahogas y mueres” ¿Por qué?  Porque te falta aire.  Tu cuerpo necesita aire, oxígeno, si no…  muere.

Lo mismo sucede con el espíritu: si no tienes oxígeno te mueres.  ¿Cuál es el oxígeno del espíritu o del alma?  LA ORACION.  Sin oración el espíritu – el alma está muerta.

¿Ahora ya entendemos lo que está pasando en el mundo?  Un mundo muerto, unos cuerpos caminando sin alma, sin espíritu?  ¿Nos imaginamos unos muertos caminando?  Los vemos en las películas de ficción.

Pues nuestra vida se ha convertido en una verdadera película de ficción. Lo que estamos viviendo y lo que estamos sufriendo es poco si seguimos en este ritmo de locura.  No nos asustemos: Es una cosecha sin Jesús: estamos cosechando una mala siembra que se hizo sin Jesús.

Sin una experiencia de Jesús, sin un encuentro personal, vivificador con Jesús continuamos con “una religión opio del pueblo” como decía Carlos Marx.  Hemos tenido prácticas religiosas, teorías, conocimientos pero no UNA EXPERIENCIA TRANSFORMADORA.  Juan Pablo II decía: “Se necesita un encuentro personal de ojos abiertos y corazón palpitante con Jesús”, donde uno sea no reportero sino testigo del cambio operado en su propia vida.  Como confesaba S. Pablo (Hch. 9 y 22)

Todavía se evalúa que el niño mejor preparado para la Primera Comunión es el que mejor responde el examen sin importar si es mal criado o peleón u orgulloso… Si la catequesis ha cambiado su vida.  El mejor prospecto para ser ordenado sacerdote es el que más sabe, sin importar si es el más orgulloso, el más casto, el más prepotente, el más pobre

ORACIÓN ALIMENTO DEL ALMA

Hay muchas escuelas de oración, hay muchas experiencias de oración pero podremos clasificar en dos grandes bloques la oración: oración de súplica y oración de alabanza.

En 1999 preparando una gran misión en la Parroquia Santiago Apóstol de Arroyo al Medio-Nagua con el equipo de Misioneros de la Cruz nos tiramos de rodillas y orando en lenguas escuché estas palabras en mi corazón:

“Oren en clave de cielo, oren en clave de cielo, ya no pidan, dejen de pedir, han pedido mucho, oren en clave de cielo: alaben, bendigan y den gracias”.

Esto confirmaba lo que el P. Diego Jaramillo nos había enseñado que la vida de oración es como un pájaro con dos alas para volar al Padre: el ala alabanza y el ala de la petición.

.  Oración de Perdón

Estamos acostumbrados a pedir perdón a Dios porque no hemos sido buenos hijos y hermanos con los hombres, pedir perdón a Jesús por nuestros pecados: pecados  de omisión (el bien que pude hacer y no hice) o pecados por ignorancia, por tontera, por debilidad, por mezquindad, por orgullo, pecados consciente o inconscientemente.

¿Cómo orar en clave de cielo la oración de perdón? Muchas veces la oración de perdón nos acongoja, nos duele y hay personas que hasta las deprime y desanima.

Cuando una persona ha tenido un encuentro personal- vivificador con Jesús le pide perdón por haberlo ofendido tanto, por haberlo rechazado tanto.  Por haber vivido de espaldas y ofendiendo a Aquel que nos amó tanto hasta dar la vida por nosotros (Juan 10,10-15). Y siempre que se acuerda de sus travesuras le pide perdón.

Podemos dar un pasito nuevo: “Orar en clave de cielo”: Gracias Papá Dios porque estaba perdido y Tú me rescataste, gracias Jesús porque estaba perdido y tú me trajiste a tus caminos de libertad, gracias Jesús porque vivía en la oscuridad y Tú me pusiste en tu luz.  Gracias Jesús porque estaba muerto y me resucitaste a una vida nueva.  ¿Hay diferencia?  Y mucha.  Esto último anima, fortalece y hace confiar.

Si yo me doy cuenta de algo malo que hice ¿quién me lo hizo dar cuenta?  El Espíritu.  Por eso en vez de tanto pedir perdón digámosle: gracias Espíritu Santo por iluminarme.  Cuando el Espíritu da la luz… da la fuerza.  Por eso, gracias Espíritu Santo.

 

Oración de petición

En esto estamos más acostumbrados y Jesús nos invita: Pedir y recibiréis, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá”  (Lucas 11,1-13 y 22,34-36).  Jesús nos enseña a pedir para ser escuchados: la viuda que tanto insistió y el juez tuvo compasión (Lucas 18,1-8). Nosotros pedimos salud, pedimos bienestar económico, pedimos bienes materiales, pedimos buen tiempo, pedimos trabajo, pedimos que nos quite la cruz de cada día… ¿Tú te imaginas un cristiano sin cruz? (Marcos 8-34-38).

¿Cómo orar en clave de cielo la oración de petición? Una forma sencilla y maravillosa es contar con Jesús, hablar con él: Señor Jesús,  voy a tal sitio a hacer una diligencia. Vete adelante y si es la voluntad de Dios, si es para bien común y santificación propia que se abra esa puerta y si no que se cierre: Llega a ese sitio o a hacer esa diligencia y se abrió la puerta y te tratan bien: gracias Jesús porque te mandé adelante y tú abriste la puerta.  Caso contrario se cerró la puerta: gracias Jesús porque te mandé para que cerraras la puerta, porque tienes 10 abiertas para mí.  Gracias Papá Dios por cuidar a tus hijos, gracias Jesús, gracias.

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Jesus Sana Hoy

El Padre Emiliano Tardif, M.S.C., por quien estoy en Republica Dominicana, nos contaba el siguiente testimonio: Cuando estuve de párroco en Sánchez vino a visitarme una señora que daba su testimonio: “Padre Emiliano yo vine hace muchos meses buscándolo porque sufría de ataques de asma desde pequeña y vine para que Ud. me impusiera las manos y orara por mi. No lo encontré y salí muy triste de la Casa Curial.

Sin embargo, encontré la Iglesia abierta, entre y al fondo estaba la imagen de Nuestra señora del Rosario. Me acerque y le dije: Madre, como no esta el P. Emiliano para que me imponga las manos, imponme Tu las manos y ora por mi. Saque el santo rosario de la cartera y empecé: primer misterio, segundo misterio, tercer misterio y terminando el cuarto misterio me dio un ataque de asma que casi me moría. Espere un momento, descanse y termine el quinto misterio. Regrese a mi casa, cerca de 3 horas de viaje. Hoy vengo a contarle que fue el último ataque de asma que me dio. Nunca más he sufrido de asma: Jesús me sano.

Cuando doy este testimonio les pregunto: que tenía la señora? Unos dicen fe y otros dicen asma. Eso es: asma. A que fue a Sánchez? Buscando al P. Emiliano para que le impusiera las manos, como dice Jesús en San Marcos 16,17-18 (Léanlo, por favor).

Y al no encontrarlo que hizo? Le pidió a la madre de Jesús que le impusiera las manos. Y mientras ella rezaba el Santo Rosario (que es Palabra de Dios, ya que el Padre Nuestro y el Ave María están en los Evangelios-en la Biblia-), mientras rezaba el santo Rosario la Virgen María estaba trabajando y consiguiendo el milagro de su Hijo Jesús como hizo en las Bodas de Cana. Ella no hace milagros pero si los consigue, le roba los milagros a su Hijo, que no le niega nada a su madre: “Y fue el ultimo ataque de asma… Jesús la sano” Bendito sea el nombre y la presencia viva de Jesús, que es el mismo de ayer, de hoy y de siempre como nos dice la Palabra de Dios en la carta a los Hebreos 13,8.

Entonces en los retiros o enseñanzas o Eucaristías les doy ese testimonio y los invito a orar de esa forma: cada misterio le dicen a mama María: Madre impón las manos sobre tal intención y sin mas palabras se inicia el misterio. Y así los cinco misterios.

Que un hijo o hija, o el marido o alguien esta portándose mal o fastidiando: “dile a la madre de Jesús: Madre impón las manos sobre fulano y sin mas palabras comienza el misterio. Vamos a ver la gloria de Dios. Si quieres en este momento hagámoslo: levanta una mano y dile: madre querida que esta sea tu mano bendita y ponla en mi cabeza y ora por mi mientras te saludo con esa oración que nació del corazón de Papa Dios y te la dijo Gabriel, ahora te la digo yo: oremos un Ave María con la mano de nuestra (que sea la de María) en nuestra cabeza… en silencio o en voz alta digamos el Ave María. Gracias Madre por conseguir cuantos milagros para los hermanos que con humildad hicieron este ejercicio.

Entonces si hay alguien enfermo: ya sea ancianito-a, en recuperación de una cirugía, algún familiar en estado de coma o en cuidados intensivos y la familia esta afuera o tiene una habitación pueden hacer dos cosas: primero cada hora, ya sea las 7:00 a.m.-8:00-9:00 y así sucesivamente se reúnen todos los que estén y dicen vamos a orar el misterio del Santo Rosario y mientras oramos la Virgen María esta imponiendo las manos y haciendo el trabajo con su hijo amado Jesús. Luego del misterio leen un pasaje de la Biblia, empezando por el Evangelio de San Mateo y siguen hasta terminar el Nuevo Testamento, luego siguen con el Antiguo Testamento.

De esta manera van a leer mientras la persona esta enferma mucha Palabra de Dios y van a ver como la Palabra de Dios: “sana, sana y libera”. Entonces el misterio del Santo Rosario y luego el pasaje Bíblico. Y cuando la persona puede tomar agua dan el tercer paso: “La terapia del agua”.

Tomar un vaso o un vasito con agua. Eso le limpia la parte digestiva, riñones y le hace caminar a los que pueden hacerlo con dificultad y los obliga a moverse. Los que están en oficinas sobre la computadora pueden hacer la terapia del agua: cada hora un vaso o vasito y así tienen que levantarse a orinar y eso los relaja y los oxigena.

Hermanos queridos: que les parece los 3 pasos? hagámoslo, enseñémoslo y escríbanme al correo: jesussanahoy@gmail.com contándome sus testimonios.

Recuerden que cada testimonio es gritar el mundo que Jesús sigue Vivo hoy, que Jesús sana hoy. Tengo otros secretos que Jesús me va dando y vamos a compartir en otras oportunidades. Nota: como no he encontrado las tildes ni las enes por favor alguien que corrija los errores y me reenvíe corregido. Gracias y bendiciones.

Los bendigo en Jesús y en María su hermano y amigo Leonardo Roa Torres

 

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LA DIGNIDAD DE LA MUJER Y LA RESPONSABILIDAD DEL VARÓN

La Va Conferencia General del Episcopado Latinoamericano resaltó de manera especial la condición de la mujer. En ella, participamos un representativo número de mujeres en nuestra condición de laicos, peritos, religiosas o invitadas. En el discurso inaugural, Su Santidad Benedicto xvi introdujo la temática de la mujer al hacer mención al «campo prioritario» de la familia. Éstas fueron sus palabras: «En algunas familias de América Latina persiste aún por desgracia una mentalidad machista, ignorando la novedad del cristianismo que reconoce y proclama la igual dignidad y responsabilidad de la mujer respecto al hombre» (5 c). Ese llamado pontificio fue acogido por la Asamblea y recogido por el Documento conclusivo, que le dedica un ítem, el 9. 5, bajo el título La dignidad y participación de las mujeres, pero que en varios números hace referencia de ella.

 

El Documento alaba a Dios «por los hombres y mujeres de América Latina y El Caribe que, movidos por su fe, han trabajado incansablemente en defensa de la dignidad de la persona humana» (105). Bendice a Dios «por haber creado al ser humano varón y mujer, aunque hoy se quiera confundir esta verdad»(116). Da gracias a Dios por el don de su Hijo, «nacido de una mujer» (241). Resalta que la máxima realización «de la existencia cristiana como un vivir trinitario de ¨hijos en el Hijo¨ nos es dada en la Virgen María, quien por su fe y obediencia a la voluntad de Dios, así como por su constante meditación de la Palabra y de las acciones de Jesús es la discípula más perfecta del  Señor» (266). María es «fundamental en la recuperación de la identidad de la mujer y de su valor en la Iglesia. El canto del Magnificat muestra a María como mujer capaz de comprometerse con su realidad y de tener una voz profética ante ella» (451).

 

El Documento lamenta que las mujeres no sean valoradas, que no se les reconozca su sacrificio en el cuidado y educación de los hijos ni en la transmisión de la fe en la familia y que no se valore ni promueva su peculiar participación en la construcción de una vida social más humana, así como en la edificación de la Iglesia. Esa dignificación y participación ha sido distorsionada por corrientes ideológicas, marcadas por la impronta cultural de las sociedades de consumo y del espectáculo, que son capaces de someter a las mujeres a nuevas esclavitudes (453).

 

En una época de marcado machismo, debe recordarse la práctica de Jesús que fue decisiva para significar la dignidad de la mujer y su valor indiscutible: habló con ellas, tuvo singular misericordia con las pecadoras, las curó, las reivindicó en su dignidad, las eligió como primeras testigos de su resurrección y las incorporó al grupo de las personas que le eran más cercanas. En esta hora de América, «urge tomar conciencia de la situación precaria que afecta la dignidad de muchas mujeres» (48), también «urge valorar la maternidad como misión excelente de las mujeres» (456), lo cual «no se opone a su desarrollo profesional y al ejercicio de todas sus dimensiones» (ibídem).

 

El Documento le reconoce al varón «un lugar original y necesario en la construcción de la sociedad, en la generación de la cultura y en la realización de la historia» (459). Pero también admite que un porcentaje significativo de ellos «se han mantenido más bien al margen de la Iglesia y del compromiso que en ella están llamados a realizar» (461), lo cual ha cuestionado el estilo de la pastoral convencional y ha contribuido a la separación entre  fe y cultura, a la pérdida de lo esencial y a la debilidad para resistir los embates de la cultura actual. «En un número considerable de ellos se abre paso a la tentación de ceder a la violencia, infidelidad, abuso de poder, drogadicción, alcoholismo, machismo, corrupción y abandono de su papel de padres» (461).

 

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NOTA DE PRENSA…INFORMACION A LA PRENSA…NOTA DE PRENSA Sembradores Sin Fronteras

Publicado por Sembradores Sin Fronteras – 11/10/10

JOSE AGUILAR BUIGUES, voluntario procedente de Valencia, España, llegará este domingo 17 de octubre, procedente de su tierra natal para integrarse a los trabajos de implementación de la Granja Escuela Divino Sembrador, ubicada en la comunidad La Virgen,Santo Domingo Norte.

Aguilar Buigues estara en la tierra de Sembrador Mañanero con el apoyo y coordinación de la Organización No gubernamental de Desarrollo, europea, Sembradores Sin Fronteras, pero con una dimensión nacional que lleva al interior del país, siembras de hortalizas, de moringa oleifera (Libertad), entre otros, adicional a esto se implementan técnicas de conservación de recursos naturales y de crianzas de animales de corral.
El joven español, voluntario de proyectos de la entidad Sembrdores Sin Fronteras, es fitoterapeuta, especialista en proyectos para generar alimentos en las comunidades rurales e hidropónia, al igual conocedor de elaboración e implementación de proyectos de turismo rural y ecológico, educación, entre otros, áreas en las que también estará disponible.


Rafael Paradell Díaz
Sembradores Sin Fronteras, Ongd.
Obra Sembrador Mañanero.
809 568 29 92
809 884 12 35

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ASOPADO SIN CARNE: CAPILLAS SIN EL SANTÍSIMO

En República Dominicana hay un plato típico llamado “Asopado”. Es una sopa de arroz con pocos víveres y una buena carne. Dicen que un asopado sin carne es “una sopa boba”.
Un Centro de Culto sin Jesús Eucaristía es como “una sopa boba”.
En San Lucas cuando Jesús se le apareció a los discípulos de Emaús les dio el pan de la palabra -12 kilómetros- y dicen que su corazón ardía. Pero sólo “se le abrieron los ojos” cuando partió el pan. Se le abren los ojos, lo reconocen y desaparece. ¿Por qué desaparece? Porque se ha quedado en una nueva presencia: “El pan vivo bajado del cielo”, del que nos habla San Juan en el cap. 6
Por eso los Obispos y los Sacerdotes trabajamos para dejarle en cada Capilla a Jesús Eucaristía. Ahora ya se entiende que un lugar de Culto, una Capilla sin Santísimo, sin Jesús Eucaristía es como un “asopado sin carne”.
“El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día” (Jn)
Es bueno que revisen como están Los Sagrarios donde se guarda a Jesús Eucaristía. En la Parroquia hemos cambiado algunos sagrarios apolillados y también otros con candado, como si Jesús estuviera preso. Revisen los paños, los corporales y los purificadores que tienen los Sagrarios. Me he encontrado con Sagrarios pelados (sin forrar) y con paños amarillentos y apolillados. ¿Indica eso el amor que tienen los Animadores, Ministros de la Eucaristía y los Sacerdote por Jesús Eucaristía?
Los Ministros Extraordinarios de la Eucaristía y los Animadores deben de revisar en que vasija llevan a Jesús Eucaristía a los enfermos, así como los relicarios y los pañitos que utilizan, les aconsejo con amor, pues últimamente hay mucho descuido en esto. Intenten adquirir un relicario bonito para llevar al Rey de Reyes. Los copones (el vaso sagrado que guarda a Jesús Eucaristía) los renovamos en muchas capillas.
Las habitaciones donde está Jesús Eucaristía deben de mantenerse en perfecto estado de limpieza, sin telarañas, velones viejos, sillas rotas o escobas y otros menesteres porque Jesús, NO ES UN TRASTO MAS.
Necesitamos TENER más cariño con Jesús, necesitamos ESTAR “apasionados por Jesús”
Cuántos Sagrarios sin visitar, cuanta soledad para nuestro amado Jesús. Cuando tú tienes un problema ¿dónde vas primero a consultar? Si tienes una Iglesia o una capilla ve donde Jesús primero antes que al vecino, a la comadre, a los “amigos”. “El es el amigo que nunca falla, el que siempre está ahí , el que te espera……el que me espera……..el que nos espera ”

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Tengo una enseñanza: “El poder sanador de la Bendición”

Bendecir a los que nos bendicen y bendecir a los que nos maldicen (Rom. 12,14). Levanta tu mano y repita conmigo: “Yo te bendigo en el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo”. Es una fórmula de sanación grandiosa. Si tienes un enemigo o un contrario o alguien que te fastidia levanta tu mano y bendígalo de esa forma y verá los resultados.
Si te despiertas y sufres de insomnio no tomes pastillas, empieza a bendecir a tus familiares, vecinos y en pocos minutos estás roncando. Si tu esposo o tu esposa ronca no le maltrates a cada ronquido, antes bien levantas tu mano y dices: Yo te bendigo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y verás el concierto de los dos.
Si alguien se te atraviesa mal en vez de insultarlo y nombrarle la familia levantas tu mano y lo bendices.
Y con la ventaja que con Jesús el negocio es redondo: nos ofrece el ciento por uno. Si doy una bendición recibo 100. Cuando alguien me pide una bendición lo que estoy haciendo es enseñarle a bendecir para que reciba muchas bendiciones y se haga rico de bendiciones. ¿Vale la pena, verdad?

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ORAR EN CLAVE DE CIELO

Una alegría grande llegar nuevamente a tu vida para compartir un regalo maravilloso que el Espíritu me va dando y una experiencia de años que me ha hecho tanto bien y ha ayudado a tantas personas.
Vamos a hacer un ejercicio sencillo: “cierra la boca y con los dedos tápate las narices… aguanta lo más que puedas”. ¿Te estás asfixiando? Y si permaneces más tiempo hasta te ahogas y mueres” ¿Por qué? Porque te falta aire. Tu cuerpo necesita aire, oxígeno, si no… muere.
Lo mismo sucede con el espíritu: si no tienes oxígeno te mueres. ¿Cuál es el oxígeno del espíritu o del alma? LA ORACION. Sin oración el espíritu – el alma está muerta.
¿Ahora ya entendemos lo que está pasando en el mundo? Un mundo muerto, unos cuerpos caminando sin alma, sin espíritu? ¿Nos imaginamos unos muertos caminando? Los vemos en las películas de ficción.
Pues nuestra vida se ha convertido en una verdadera película de ficción. Lo que estamos viviendo y lo que estamos sufriendo es poco si seguimos en este ritmo de locura. No nos asustemos: Es una cosecha sin Jesús: estamos cosechando una mala siembra que se hizo sin Jesús.
Sin una experiencia de Jesús, sin un encuentro personal, vivificador con Jesús continuamos con “una religión opio del pueblo” como decía Carlos Marx. Hemos tenido prácticas religiosas, teorías, conocimientos pero no UNA EXPERIENCIA TRANSFORMADORA.
Juan Pablo II decía: “Se necesita un encuentro personal de ojos abiertos y corazón palpitante con Jesús”, donde uno sea no reportero sino testigo del cambio operado en su propia vida. Como confesaba S. Pablo (Hch. 9 y 22)
Todavía se evalúa que el niño mejor preparado para la Primera Comunión es el que mejor responde el examen sin importar si es mal criado o peleón u orgulloso… Si la catequesis ha cambiado su vida. El mejor prospecto para ser ordenado sacerdote es el que más sabe, sin importar si es el más orgulloso, el más casto, el más prepotente, el más pobre.
ORACIÓN ALIMENTO DEL ALMA
Hay muchas escuelas de oración, hay muchas experiencias de oración pero podremos clasificar en dos grandes bloques la oración: oración de súplica y oración de alabanza.
En 1999 preparando una gran misión en la Parroquia Santiago Apóstol de Arroyo al Medio-Nagua con el equipo de Misioneros de la Cruz nos tiramos de rodillas y orando en lenguas escuché estas palabras en mi corazón:
“Oren en clave de cielo, oren en clave de cielo, ya no pidan, dejen de pedir, han pedido mucho, oren en clave de cielo: alaben, bendigan y den gracias”.
Esto confirmaba lo que el P. Diego Jaramillo nos había enseñado que la vida de oración es como un pájaro con dos alas para volar al Padre: el ala alabanza y el ala de la petición.

1. ORACION DE SÚPLICA
Este gran bloque de súplica se expresa en la oración de perdón y la oración de petición como tal.

1.1. Oración de Perdón
Estamos acostumbrados a pedir perdón a Dios porque no hemos sido buenos hijos y hermanos con los hombres, pedir perdón a Jesús por nuestros pecados: pecados de omisión (el bien que pude hacer y no hice) o pecados por ignorancia, por tontera, por debilidad, por mezquindad, por orgullo, pecados consciente o inconscientemente.
¿Cómo orar en clave de cielo la oración de perdón? Muchas veces la oración de perdón nos acongoja, nos duele y hay personas que hasta las deprime y desanima.
Cuando una persona ha tenido un encuentro personal- vivificador con Jesús le pide perdón por haberlo ofendido tanto, por haberlo rechazado tanto. Por haber vivido de espaldas y ofendiendo a Aquel que nos amó tanto hasta dar la vida por nosotros (Juan 10,10-15). Y siempre que se acuerda de sus travesuras le pide perdón.
Podemos dar un pasito nuevo: “Orar en clave de cielo”: Gracias Papá Dios porque estaba perdido y Tú me rescataste, gracias Jesús porque estaba perdido y tú me trajiste a tus caminos de libertad, gracias Jesús porque vivía en la oscuridad y Tú me pusiste en tu luz. Gracias Jesús porque estaba muerto y me resucitaste a una vida nueva. ¿Hay diferencia? Y mucha. Esto último anima, fortalece y hace confiar.
Si yo me doy cuenta de algo malo que hice ¿quién me lo hizo dar cuenta? El Espíritu. Por eso en vez de tanto pedir perdón digámosle: gracias Espíritu Santo por iluminarme. Cuando el Espíritu da la luz… da la fuerza. Por eso, gracias Espíritu Santo.

1.2. Oración de petición
En esto estamos más acostumbrados y Jesús nos invita: Pedir y recibiréis, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá” (Lucas 11,1-13 y 22,34-36). Jesús nos enseña a pedir para ser escuchados: la viuda que tanto insistió y el juez tuvo compasión (Lucas 18,1-8). Nosotros pedimos salud, pedimos bienestar económico, pedimos bienes materiales, pedimos buen tiempo, pedimos trabajo, pedimos que nos quite la cruz de cada día… ¿Tú te imaginas un cristiano sin cruz? (Marcos 8-34-38).
¿Cómo orar en clave de cielo la oración de petición? Una forma sencilla y maravillosa es contar con Jesús, hablar con él: Señor Jesús, voy a tal sitio a hacer una diligencia. Vete adelante y si es la voluntad de Dios, si es para bien común y santificación propia que se abra esa puerta y si no que se cierre: Llega a ese sitio o a hacer esa diligencia y se abrió la puerta y te tratan bien: gracias Jesús porque te mandé adelante y tú abriste la puerta. Caso contrario se cerró la puerta: gracias Jesús porque te mandé para que cerraras la puerta, porque tienes 10 abiertas para mí. Gracias Papá Dios por cuidar a tus hijos, gracias Jesús, gracias.
2. ORACION DE ALABANZA
La oración de alabanza también tiene dos expresiones: 2.1) Alabanza pura que consiste en alabar, glorificar y bendecir y 2.2 Dar gracias.
2.1. La Alabanza pura
La encontramos de manera especial en los salmos y muy utilizada en la renovación carismática. Alabar, glorificar a Dios por lo que es. Gozarse con Dios, con su amor, con su cariño. Alabarlo, glorificarlo. La oración de bendición tiene un poder grande.

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“LA ECONOMÍA” OTRA “BOMBA DE TIEMPO” EN LA IGLESIA

Un Saludo cariñoso del P. Leonardo Roa Torres, párroco de la Parroquia “San Miguel Arcángel” de las Gordas-Nagua. R.D. Desde la ciudad de Quito-Ecuador donde vine a pasar 4 días de vacaciones (3-7 de Enero del 2011) y por una bendita erisipela estoy preso hasta el 20 de Enero. Hoy, 13 de Enero, jueves sacerdotal, y, con la 1ra. Lectura donde nos invita: “animaos por el contrario, los unos a los otros…para que ninguno de Uds. se endurezca engañado por el pecado…” (Heb. 3,7-14).
La gran campaña vocacional nos la enseñó el Gran Maestro Jesús: “… Jesús se volvió y al ver que lo seguían, les preguntó: “¿Qué buscan?” Le contestaron “Rabbí, ¿Dónde vives?”. Jesús les dijo: “Vengan y lo verán”. Fueron. Vieron dónde vivía y se quedaron con él…” (Jn. 1,35-51)
¿Cuántos de los consagrados podemos decir a los que aspiran a la vida religiosa, sacerdotal o consagrada: “Vengan y lo verán? ¿Cuántos podemos invitar a los vocacionables para que compartan “la vida que vivimos”? ¿Si no somos transparentes podemos invitar a alguien como lo hizo Jesús?
“El que esté sin pecado que tire la primera piedra” (Jn. 8,7). Nadie podemos presentarnos “buenos”… Jesús mismo dijo: ¿Por qué me llamas bueno?… Uno solo es bueno…(Lc. 18,18-19)
Estamos pasando por escándalos y escándalos en la Iglesia y llevo muchos meses, varios años pensando que hay “un escándalo más fuerte y más doloroso”: “el escándalo del dinero”, por eso decía Jesús: “donde está tu tesoro está tu corazón” (Lc. 12,32-34). PREGUNTAS
1. ¿Si Jesús nos llamara en este momento encontraría al día la economía de la Parroquia?
2. ¿Cuándo hubo el cambio de parroquias, año 2009, cuántos entregamos al día la economía de la Parroquia, con inventarios y todo claro, pagando todo al Obispado y le entregamos saneada la economía al hermano sacerdote que recibía? ¿O le dijimos una cosa y, luego salimos con “otras cuentas raras”?
3. ¿Cuántos teníamos y, actualmente tenemos cuentas a nombre de la Parroquia y no sólo cuentas personales manejando la Parroquia como “una parcela personal”? ¿Cuántos hicieron negocios al cambio de Parroquia y los cheques no fueron a nombre de la Parroquia sino personales?
4. ¿Cuántos hermanos sacerdotes recibían cheques del Gobierno para la Parroquia y, no los reportaban en la Economía de la Parroquia y ni la gente sabía que llegaba ese dinero?
5. ¿Cuántos hermanos sacerdotes hacen informes adulterando las facturas, las cuentas? ¿Un sacerdote así, tiene derecho a denunciar a las autoridades de turno? ¿Por qué nos falta más presencia en el mundo de hoy? ¿Será que nos falta autoridad moral económica? Y nos tapan la boca con un chequecito para una obra de caridad: comida para los pobres, casitas y otras cositas que hacemos a favor de los desamparados?
6. ¿Cuántos de nosotros, los sacerdotes y l@s consagrad@s, podemos presentar un informe económico serio y transparente a nuestro pueblo de lo que se desprende, poco o mucho, con generosidad?
7. ¿Cuántos de nosotros luego de una actividad presentamos un informe real o exigimos al Comité Económico que presente ese informe al pueblo y no se haga una y otra actividad para lo mismo y no se dé informe de lo anterior, ni dónde se tiene ese dinero? ¿Y vuelva y se haga otra actividad para lo mismo?
8. ¿Será que todo eso consta en el Obispado? Queda una copia al Comité De la Parroquia –si lo hay-, una copia en cartelera, una copia al Obispado? Así como nuestro Obispo nos manda el informe mensual de la Diócesis ¿Cuántas parroquias hacemos lo mismo?
9. ¿Cuántas parroquias están hoy -13 de Enero 2011- al día con el Obispado en relación a las cuotas, a las colectas? Sin embargo, ¿hemos viajado una y más veces de “vacaciones” o de “evangelización pagada”? 10. ¿Cuántas parroquias invertimos en la “carta mensual, que es del III Plan de Pastoral? Bendiciones P.L.R.T

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BODAS DE ORO SACERDOTALES DE NUESTRO OBISPO – Marzo 17-2011

Nuestra Iglesia Particular de San Francisco de Macorís está de fiesta celebrando las Bodas de Oro Sacerdotales de nuestro querido Obispo: Monseñor Jesús María de Jesús Moya. El lema de Marzo: “Entrega” es un retrato de lo que ha sido la vida de nuestro Obispo: “Una entrega en esta región nordestana de la República Dominicana. En estas 3 Provincias: Duarte, María Trinidad Sánchez y Samaná.
50 Años de Sacerdocio no es fácil, pero es una “aventura maravillosa con Jesús y con María”. 50 Años de aplausos y de críticas y hasta de calumnias. Unos lo felicitan otros lo rechazan. Con razón dice el adagio: “Uno no es una monedita de oro que le cae bien a todo el mundo”. Si visita a los pobres y los ayuda es “de izquierda”. Si come con los ricos es “de derecha”. Y, así ,muchas cosas más. Pero ni a Jesús lo entendieron. Es más los que se creían los más entendidos en las Escrituras fueron los que planearon y llevaron a cabo su muerte. ¿Se sigue repitiendo la misma historia en las Diócesis y en las Parroquias?
Dice Jesús: “Felices ustedes, cuando por causa mía los insulten, los persigan y les levanten toda clase de calumnias. Alégrense y muéstrense contentos, porque será grande la recompensa que recibirán en el cielo…” (Mateo 5,11-12)
Gracias, Monseñor Moya, por su entrega hasta dar su vida por nuestra Diócesis. Por eso, luego de la renuncia como Obispo, a los 75 años de edad, lo mantienen aguantando y orientando la dirección de la Barca de Pedro en estas 3 Provincias. Fuera de todo el trabajo y responsabilidad que lleva en la Conferencia Episcopal Dominicana. ¡Demos gracias a Nuestro Padre Dios por nuestro Padre Obispo!
En los compromisos está el orar por nuestro Obispo. También ofrezcamos algún dolor o incomodidad o sacrificio por él para que el Espíritu Santo lo siga fortaleciendo más y más. Le dé más salud y más sabiduría para ayudarnos más
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